Treinta y ocho esencias para atender los estados de ánimo

La esencia de Gorse es para tratar a aquellas personas que se han dado por vencidas, para quienes han perdido la esperanza en su recuperación o, en que se modifiquen las circunstancias en las que viven.

Gestión emocional A través 

de la terapia floral de bach 

Tratar lo miedos, rabia, celos, culpa o inseguridad...es posible

con las flores de Bach

El sistema terapéutico descubierto por el doctor Edward Bach en los años treinta del pasado siglo, se compone de treinta y siete  esencias florales y un agua de manantial. Sus remedios son un medio suave para devolver la paz mental, proporcionándonos la oportunidad de restablecer la fuerza y la capacidad de combatir los padecimientos a través de nuestras capacidades y procesos  innatos de curación.

El método Bach mantiene que el desequilibrio emocional o de carácter son las puertas de acceso a las enfermedades.

Con esta terapia se busca encausar hacia la normalidad el flujo emocional alterado. Nos damos cuenta de como las emociones negativas producen en nosotros un estado de incertidumbre, ser consciente de que esto sucede es esencial para que las flores sean efectivas. Todos hemos percibido en alguna ocasión la presencia de algún tipo de miedo, rabia, celos, culpa o inseguridad. Estos estados dividen nuestra personalidad y nos alejan de la salud provocando síntomas físicos y mentales.
Con la terapia se busca encausar hacia la normalidad el flujo emocional alterado. Nos damos cuenta de los desequilibrios que las emociones negativas surten en nosotros, es una clave esencial para la efectividad de las flores.

Somos diferente, percibimos y reaccionamos de distinta manera. Una ofensa puede ser encajada por unos individuos sin mayores consecuencias, para otros es determinante para sumirse en una profunda crisis de autoestima. Para lo que algunas personas es imposible de gestionar, en otras es su trabajo diario. Algunos somos inflexibles, otros excesivamente dados. Hay quienes son tímidos, y algunos les gusta controlar hasta los detalles ínfimos de la vida. Todas ellas, con sus claroscuros, pueden rebasar sus límites y esto constituir una quiebra en su salud.

© Rosendo López