© Rosendo López 

Un poco de mi historia

Mi interés por el mundo de las emociones llegó de una forma muy dolorosa. Una larga enfermedad me enfrentó a los rincones de mi personalidad. Durante los años de la depresión me auto traté con la terapia floral del doctor Bach. Sus 38 remedios y sus numerosas combinaciones, me posibilitó aligerar el constante sufrimiento característico de esta enfermedad del alma, como algunos así la definen. Las esencias me facultaron para reconocer los diferentes estados emocionales y su notable incidencia en mi ánimo y salud. Ayudándome a descubrir

la relación del carácter con mis conductas, permitiéndome matizar mi forma de ser para relacionarme de otro modo con el mundo. Pasado los años me formé en el Centro Bach.

Otro recurso importante e imprescindible fue la practica del Tai Chi de Peter Yang y el Chi Kung de Zhixing Wang. Aprendí con ellos la importancia del sistema energético. Con el trabajo de estas disciplinas se restituyen las funciones vitales de nuestro cuerpo, siendo clave para mantener y recuperar la salud. Puede proporcionar además el desarrollo de habilidades particulares, como así ocurrió en mi caso.

Después de la recuperación de la enfermedad, poco a poco, comencé a tratar a numerosas personas con la terapia floral, lo consideré como una deuda íntima que se torno en compromiso y en una enorme satisfacción.

Pocos años después surgió de forma pausada un método propio, muy simple, de gestión y desarrollo personal basado en la intención del agua, a la que he denominado: Hidroterapia emocional con base energética. Mi trabajo se basa en este sistema y en combinación con las flores ocupan mi propuesta de regulación emocional.

Empleo tiempo de mi vida en dar a conocer la importancia de las emociones y la creatividad en el contexto del desarrollo individual, social y educativo, impartiendo cursos, talleres y charlas.

La experiencia que me aportó conocer de cerca la enfermedad de las emociones, fue mi escuela y si algo tuvo de relevante es estar ahora aquí, compartiendo mi experiencia vital, promoviendo el desarrollo interior y colectivo.