© Rosendo López 

Chi Kung

El chi kung se puede traducir como el arte y desarrollo del chi mediante la práctica en el tiempo. Su conocimiento y desarrollo es el resultado de milenios de observación humana en el uso y cultivo de la energía. La transmisión del conocimiento adquirido pasó por fases de ocultamiento al público en general. Su secretismo fue una señal de su identidad. Su divulgación generalizada se ha ido abriendo paso en el último siglo. Es un método con muchas escuelas nacidas durante su larga historia milenaria.

La sistematización como disciplina es el producto de la maestría adquirida por sus practicantes a lo largo de generaciones. Existen diferentes enfoques según las pretensiones de su práctica. Hay métodos dirigidos a fortalecer las artes marciales, otros tienen su campo de acción en el trabajo de la espiritualidad, la longevidad, el cultivo de determinadas habilidades y, el que yo considero más importante, la prevención y recuperación de la salud.

El Hua Gong, que significa transformación, es la forma especializada desarrollada por Zhixing Wang y Zhendi Wu y se define por la energía profundamente penetrante y la transmisión instantánea. Esta es la forma que ejercito para fortalecer la transmisión energética. 

 

Con su práctica constante se consigue un mejor tono vital, mayor flexibilidad, mejora la circulación, contribuye a expulsar toxinas, mejora el funcionamiento interno de los órganos y es un apoyo adecuado para armonizar y mejorar las respuestas emocionales. El cultivo del chi proporciona fortaleza, cierta serenidad y autocontrol. Es imprescindible su práctica regular para obtener sus beneficios, sin esta condición no se obtiene una percepción adecuada de la dinámica energética.

Extracto del libro Hidroterapia emocional

con base energética.